EL GRAN DESAFIO

Este es el gran desafío en la vida, desarrollar sabiduría en nuestra forma de vivir, para ser bendecidos nosotros, para que sean bendecidos aquellos que nos rodean y para poder ser de testimonio a los que Dios ponga en nuestro camino. Busca la sabiduría de Dios antes de actuar y pone en práctica los principios de su Palabra más allá de tu parecer y tu propia opinión. Desarrolla humildad en tu vida para convertirte en un alumno permanente, sabiendo que cuando uno deja de aprender también deja de crecer.

20/2/16

TIEMPO DE METER LA HOZ Y SEGAR

TIEMPO DE METER LA HOZ Y SEGAR

«¿ No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.» Juan‬ ‭4:35‬ ‭

No deje de predicar en todos los campos posibles, no dejes de predicar en la redes sociales
Porque aveces hay lectores que quizá no abren la biblia pero, quizá entran y leen los mensajes de la palabra de Dios en la red aunque no digan nada.

Hagamos de los medios una fuente de bendición y no una fuente de maldición; un testimonio de Dios, y no un testimonio del diablo.

La palabra de Dios no retorna nunca vacía

Isaías 55; 11
así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Alza tus ojos y mira que la cosecha ya está lista, prepárate a entrar a los campos, es tiempo de meter la hoz y segar, pues no hay tiempo que perder, el enemigo tratará de destruir la cosecha, de robar el trigo maduro y arruinarlo, por eso debes darte prisa, debes impedir que el enemigo logre su propósito.

Mete la hoz en todos los campos posibles, tu casa, la iglesia, tu trabajo, el club social, las redes sociales no te preocupes de no ser cosechador experto, el señor te dirigirá y pondrá palabras en tu boca, el desatará los milagros que te ayuden a cosechar el fruto, él traeré convicción de pecado en la gente, para que se vuelvan a él y los perdone y los salve.

“…porque Dios es el que produce en vosotros tanto el querer como el hacer, para cumplir su buena voluntad. Hacedlo todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación torcida y perversa, en la cual vosotros resplandecéis como luminares en el mundo,…” —Filipenses 2:13-15.