EL GRAN DESAFIO

Este es el gran desafío en la vida, desarrollar sabiduría en nuestra forma de vivir, para ser bendecidos nosotros, para que sean bendecidos aquellos que nos rodean y para poder ser de testimonio a los que Dios ponga en nuestro camino. Busca la sabiduría de Dios antes de actuar y pone en práctica los principios de su Palabra más allá de tu parecer y tu propia opinión. Desarrolla humildad en tu vida para convertirte en un alumno permanente, sabiendo que cuando uno deja de aprender también deja de crecer.

17/2/16

DOS PUERTAS, DOS CAMINOS, DOS FINALES

DOS PUERTAS, DOS CAMINOS, DOS FINALES

Mateo 7:13-27

La puerta estrecha
13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
Por sus frutos los conoceréis
15Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20Así que, por sus frutos los conoceréis.

Nunca os conocí
21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Los dos cimientos
24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

Durante el Sermón del Monte, Jesús habló acerca de los dos caminos que existen en la vida y también mencionó el destino final a donde nos llevan, en cada caso un camino llevaba a la destrucción y el otro a la vida

EL CAMINO ANCHO

El camino es más transitado tiene una puerta ancha y ofrece la libertad para creer lo que más nos conviene. Todas las religiones, filosofías y opiniones son bienvenidas y aceptadas

Es un camino de oscuridad. Proverbios 4.19 nos dice: “El camino de los impíos es como la oscuridad”. Jesús confirmó esto al decir que los hombres aman la oscuridad, porque la luz expone sus malas obras (Jn 3.19, 20). Muchos escogen ese camino, pues la oscuridad les hace sentir bien con sus pecados. Han rechazado a Jesús, quien es la Luz del mundo, para no sentirse mal por sus desobediencias.

Es un camino que lleva a la destrucción. Los que escogen esa ruta, lo hacen con la esperanza de que sus vidas mejoren, pero al final solo recibirán destrucción. Al tratar de salvar su vida pierden su alma para toda la eternidad (Mr 8.34-37).

EL CAMINO ESTRECHO


Jesús hizo un llamado para que las personas escogieran el camino estrecho.
El camino estrecho no acepta las mezcla de religiones. Solo aquellos que entregan su vida a Cristo entran por la puerta estrecha.
El camino estrecho es un camino que requiere disciplina, los que lo transitan practican el dominio propio y evitan las prácticas pecaminosas.

Es el camino para seguir a Jesús. No es la senda de placeres que el mundo promueve, sino el camino de fe en Cristo. Los que entran por la puerta estrecha creen que Jesús es el Hijo de Dios, quien ha muerto por sus pecados. Han confiado en Él como su Salvador personal y han rendido sus vidas ante su voluntad.

Los que transitan el camino estrecho han renunciado a su antigua vida, fueron hechos nuevas criaturas, y El Espíritu Santo mora en ellos y les guía para que vivan de acuerdo a su llamado.

AL FINAL DE LOS DOS CAMINOS TENDREMOS JUICIO

Al morir todos compareceremos ante el tribunal de Cristo (He 9.27). Aquellos que escogieron el camino estrecho llegarán a su presencia purificados por su sangre, y justificados por la fe que han depositado en Él. Pero los que le han rechazado y escogieron el camino ancho llegaran cubiertos con sus pecados. No habrán excusas cuando lleguemos ante su presencia radiante, pues su gloria revelará la oscuridad del pecado. Al final del camino estrecho se encuentra la puerta al cielo, pero el sendero ancho lleva al infierno y a la eterna separación de Dios.

¿Qué camino transita hoy, el ancho o el estrecho? Hoy tienes oportunidad de cambiar de carril tomando hoy tu decisión de venir a Cristo.