EL GRAN DESAFIO

Este es el gran desafío en la vida, desarrollar sabiduría en nuestra forma de vivir, para ser bendecidos nosotros, para que sean bendecidos aquellos que nos rodean y para poder ser de testimonio a los que Dios ponga en nuestro camino. Busca la sabiduría de Dios antes de actuar y pone en práctica los principios de su Palabra más allá de tu parecer y tu propia opinión. Desarrolla humildad en tu vida para convertirte en un alumno permanente, sabiendo que cuando uno deja de aprender también deja de crecer.

22/1/16

LA FE VERDADERA

LA FE VERDADERA

“Jesús se fue en dirección a las tierras de Tiro y Sidón. Un mujer cananea que llegaba de este territorio, empezó a gritar: “¡Señor, hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija está atormentada por un demonio”. Pero Jesús no le contestó ni una palabra. Entonces sus discípulos se acercaron y le dijeron: “Atiéndela. Mira cómo grita detrás de nosotros”. Jesús contestó: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”. Pero la mujer se acercó a Jesús y, puesta de rodillas, le decía: “¡Señor, ayúdame!” Jesús le dijo: “No se debe echar a los perros el pan de los hijos”. La mujer contestó: “Es verdad, Señor, pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”.
Entonces Jesús le dijo: “Mujer, ¡Que se cumpla tu deseo!” Y en aquel momento quedó curada su hija. (Mateo 15, 21-28)

LA FE, VERDADERA:
No tiene límites ni fronteras, no se cansa, es capaz de afrontar todos los riesgos, vencer todos los miedos y superar todos los obstáculos.
No es fácil creer, pero cuando creemos, la vida se nos hace más fácil y todo lo que nos sucede, bueno o malo, tiene sentido y valor.
"cuando creemos, podemos alcanzar lo que buscamos"

La fe verdadera no se angustia por nada ni por nadie, porque la fe es confianza en la verdad de Dios, que sabe lo que hace y por qué lo hace; en el amor de Dios que todo lo puede; en la bondad de Dios que siempre quiere nuestro bien.
La fe verdadera es saber que después de la oscuridad viene la luz; después de la tempestad, llega la calma; después de la noche, el amanecer.
La fe verdadera es saber que Dios cumple todas sus promesas, al pie de la letra, porque es sabio y justo. "El es Dios"