EL GRAN DESAFIO

Este es el gran desafío en la vida, desarrollar sabiduría en nuestra forma de vivir, para ser bendecidos nosotros, para que sean bendecidos aquellos que nos rodean y para poder ser de testimonio a los que Dios ponga en nuestro camino. Busca la sabiduría de Dios antes de actuar y pone en práctica los principios de su Palabra más allá de tu parecer y tu propia opinión. Desarrolla humildad en tu vida para convertirte en un alumno permanente, sabiendo que cuando uno deja de aprender también deja de crecer.

23/1/16

A LOS PIES DE JESÚS RECIBIMOS LA LLAVE DEL CIELO

A LOS PIES DE JESÚS RECIBIMOS LA LLAVE DEL CIELO

A SUS PIES ES EL ÚNICO LUGAR QUE NOS GARANTIZA EL CIELO; SI NO ESTAMOS DISPUESTO ESTAR A LOS PIES DE JESÚS NO PODREMOS PRETENDER TENER UN LUGAR EN EL CIELO

Lucas 8; 35
y la gente salió a ver lo que había pasado. Llegaron adonde estaba Jesús y encontraron, sentado a sus pies, al hombre de quien habían salido los demonios. Cuando lo vieron vestido y en su sano juicio, tuvieron miedo.


Aquí nos encontramos con la realidad del daño que había ocasionado satanás en la vida de este hombre, con la bendición obrada por Jesús, encontramos al hombre agradecido sentado a los pies de Jesús, que bendición Jesús salvó de una miseria que lo tenia apartado de la civilización humana y de las bendiciones de Dios. Jesús no solo vino para salvar una alma de la miseria; sino mucho mas terrible de una miseria que no tiene fin.

JESÚS NOS SALVO DE LA MISERIA QUE NO TIENE FIN, QUE BUENO SERIA QUE PUDIÉSEMOS SENTARNOS A LOS PIES DE JESÚS POR UN MOMENTO.


A LOS PIES DE JESÚS ENCONTRAMOS DESCANSO
Mateo 11; 28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

A LOS PIES DE JESÚS ENCONTRAMOS CONSUELO
Juan 11; 32-33 y 38-44 María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano. Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: !!Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatad le, y dejadle ir.

A LOS PIES DE JESÚS ENCONTRAMOS SANIDAD
Mateo 15; 30 se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó.

A LOS PIES DE JESÚS ENCONTRAMOS PERDÓN
Lucas 7; 38 y 44-48 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados.

A LOS PIES DE JESÚS ENCONTRAMOS EL MEJOR LUGAR PARA NUESTRA ADORACIÓN
Apocalipsís 1; 17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último.

LOS PIES DE JESÚS ES EL LUGAR MÁS ALTO MAS SUBLIME, MÁS HERMOSO, MAS SEGURO, MÁS CONFIABLE, MÁS DESEABLE, MÁS IMPORTANTE, A SUS PIES ENCONTRAMOS EL CAMINO Y LA PUERTA ABIERTA DEL CIELOS SOBRE NOSOTROS.

ESTAR A LOS PIES DE JESÚS ES ESTAR SENTADO JUNTAMENTE CON CRISTO EN LOS LUGARES CELESTIALES.